Historia

Cascais

Historia de Cascais

La ocupación humana en el area que constituye el municipio de Cascais se cree que remonta al Paleolítico inferior. Podemos encontrar vestígios de esta época en el norte de Talaíde y al sur de Moinhos do Cabreiro. La presencia en esta zona durante el Neolítico se evidencia por el estabelecimento de los primeiros pueblos y por la utilización de grutas naturales (Poço Velho en Cascais) y artificiales (Alapraia o S. Pedro).
 
La presencia en Cascais de los Romanos se atestigua a través de las Villae de Freiria (S. Domingos de Rana) y de Casais Velhos (Charneca). El descubrimiento de un conjunto de tanques para salar el pescado, en la calle Marqués Leal Pancada es también un ejemplo de un “complejo fabril”de la época Romana.
 
Cascais Medieval – En la segunda mitad del siglo XII, Cascais era una pequeña aldea de pescadores y labradores.
 
Gracias a su excepcional geografia se transformó en un puerto de pesca con considerable interés económico. El 7 de Junio de 1364 Cascais fue elevada de aldea a villa.

Cascais – zona de vacaciones de verano de la corte. Cuando el Rey D. Luis escogió la villa como su “estancia de banhos”durante el siglo XIX, con esta decisión el Rey trajo consigo a la corte y a la alta burguesia. Con la llegada de los veraneantes de la capital las costumbres se alteraron; se intensificó la vida social: desde los baños de mar a las soirées y bailes en el palacio real. Proliferaron en la villa chalets, hoteles, restaurantes y diversos locales de ocio, como por ejemplo el casino de la playa.
 
El hecho de haber optado por la neutralidad durante la 2ª Guerra Mundial convirtió a Portugal en un territorio seguro para millones de refugiados y exilados. Son ejemplo de ello personalidades ilustres como el Conde D. Juan de Battensberg y Borbon ( Padre del Rey D. Juan Carlos de España), el Rey Humberto II de Italia, Carol II da Rumania, los Archiduques de Austria e Hungría, la familia Real de Dinamarca, la Gran-duquesa Charlotte entre otras.
 
Actualmente Cascais continua manteniendo esta vocación de espacio de acogimento, reuniendo en esta región todas las condiciones indispensables para un destino de vacaciones, cultural o de negocios.